Durante la primera fase de implementación del programa, se ofrecieron 16 capacitaciones intensivas, diseñadas para dotar a los participantes de herramientas estratégicas en áreas como modelo de negocios, ideación del Producto Mínimo Viable (MVP), elevator pitch, plan financiero, marketing y ventas, propiedad intelectual, así como formalización de marca y empresa.
El proceso formativo concluyó el pasado 27 de enero, logrando capacitar a más de 60 emprendedores, de los cuales 20 proyectos de alto potencial fueron seleccionados para recibir acompañamiento especializado, mentoría técnica y acceso a espacios de prototipado.
Siguiendo los lineamientos estratégicos del programa, se priorizaron soluciones en dos subsectores clave para el desarrollo sostenible del país: alimentos innovadores, enfocados en la seguridad alimentaria y la reducción de residuos, y energías renovables, orientadas a la eficiencia energética industrial.

Durante su discurso en el acto de graduación, el rector del Instituto Politécnico Loyola, P. José Victoriano, S.J., destacó que esta alianza representa mucho más que un acuerdo institucional, al tratarse de una apuesta ética y estratégica para poner la educación, la innovación y el conocimiento técnico al servicio del desarrollo humano y productivo del país.
Asimismo, señaló que el rol del IPL en esta iniciativa ha sido acompañar a los emprendedores no solo desde la tecnología, sino también desde el criterio, la responsabilidad social y el compromiso humano, aportando su experiencia académica, su equipo técnico y sus capacidades de investigación y desarrollo.
Por su parte, Rafael Ulises Cruz Rodríguez, director general de Proindustria, resaltó que los emprendedores graduados lograron convertir ideas en proyectos viables, cada uno como resultado de una historia de esfuerzo, disciplina y visión de crecimiento. Indicó que estas iniciativas fortalecen el ecosistema productivo nacional y evidencian el impacto del trabajo conjunto entre la formación técnica del IPL, la cooperación estratégica de JICA y el compromiso institucional de Proindustria como impulsor del desarrollo y la innovación de la nación.

El convenio, firmado en 2025 bajo el marco del Programa de Co-creación de Conocimientos, estableció un esquema de colaboración en el que Loyola asumió gran parte de la responsabilidad técnica de acompañar a los equipos emprendedores en la materialización de sus ideas, poniendo a disposición su infraestructura, capital humano y capacidad de innovación.
Como parte de este esfuerzo, el Instituto Politécnico Loyola cuenta con el Laboratorio de Innovación Industrial, un espacio concebido para el desarrollo de prototipos funcionales y la validación de nuevos productos en el mercado, que sirvió de apoyo a los participantes durante el proceso de aceleración.